sábado, 22 de abril de 2017

Jorge Camacho

Jorge Camacho, La danza del chamán, 1996

Roger Renaud anuncia con estas bellas palabras la exposición de Jorge Camacho:
“Du 25 avril au 24 juin, galerie Sophie Scheidecker, 14 bis rue des Minimes, 75003 Paris (vernissage, le 22 avril, 18:30-20:30): Exposition d’oeuvres de Jorge Camacho, l’un des quelques très grands passants du surréalisme de l’après-guerre, chercheur philosophal de l’or de peindre dans des athanors aux ailes d'oiseau, jamais en-deçà de l’amitié et de ce que l'on ne sait pas.
Jorge Camacho (1934-2011): au cou d’un Indien, un collier de grains de sable d’Andalousie, et chacun comme une clé pour ouvrir les miroirs sur ce qu’on ne voit pas mais qui regarde”.

viernes, 14 de abril de 2017

Julien Starck/Jean-Pierre Paraggio: “L’hiver”


Esta es uno de las más bellas publicaciones que han llegado a mis manos en estos últimos meses, correspondiéndose los poemas esenciales de Julien Starck, divididos en “La nieve”, “La estrella”, “El río” y “El fuego”, con una serie deslumbrante de collages de Jean-Pierre Paraggio.
Ya anteriormente, Starck (presencia habitual en las ediciones del umbo) y Paraggio aunaron fuerzas en “Souffle continu”, un battement de paupières, pero ahora el resultado se supera con creces. La edición de Les Météores, en papel negro, realza tanto los poemas de Julien Starck, en letras blancas, como los collages, que nunca como aquí evidenciaron la inagotable riqueza imaginativa de los “illustrats” de Paraggio.
Todas las imágenes contenidas en L’hiver están disponibles en el nº 76 de Soapbox, que acaba de aparecer junto al 75, el 77 y el 78.

Starck/Paraggio, "El río"

“Vigor mortis”

La duermevela
El Ojo del Buey publica con este título un pequeño cuaderno compuesto por ocho fotografías de Bruno Jacobs y Javier Gálvez tiradas en cementerios, y precedidas de la traducción en francés y en español de un texto de Kenneth Cox, en que este las presenta.
Es un buen momento para recordar no solo la Antología de Spoon River sino sobre todo la que debe ser obra maestra del género: Los muertos, las muertas y otras fantasmagorías, del gran Ramón Gómez de la Serna, libro que me debo haber leído unas seis o siete veces. Es una lástima que Ramón no visitara los cementerios acompañado de una cámara fotográfica, como hacía Styrsky. (Y por asociación de rarezas, apunto aquí otra pieza de un clásico de la literatura española, Pío Baroja: El hotel del cisne, escrito en París ya en la vejez, donde se puso a reproducir sueños tal cuales, sorprendiendo a propios y ajenos; ¿cuántos conocerán este libro?)
Como en otras ocasiones (molinos, salinas, onomástica callejera), una publicación del eje Madrid-Cádiz me inspira digresiones, sino que esta vez una cierta pereza me deja en el magín traer aquí a colación viejas visitas fotografiadas a cementerios de Madrid, Lisboa (¡Cementerio de los Placeres!), la Mina de S. Domingos o Montemor-o-Novo. Como imagen apropiada al día de hoy, remito sin embargo a la que editó Mário Cesariny en el n. 8 de sus Noa noa:


lunes, 10 de abril de 2017

Paul Nash, Yves Laloy, Jorge Camacho

Paul Nash, The white horse, Uffington, Berkshire, c. 1937

Una retrospectiva de Paul Nash, a quien tantas excepcionales fotografías y pinturas debemos, se inauguró ayer en Norwich:

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Hace unos días dio por su parte comienzo en la estupenda Galerie 1900-2000 una exposición de Yves Laloy: 

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Y el día 22, en la galería parisina de Sophie Scheidecker, se anuncia una de nuestro inolvidable Jorge Camacho, sobre la que volveremos para entonces.

Jorge Camacho, El sueño de Sancho, 1978

sábado, 1 de abril de 2017

La estrella polar de “Arcane 17”

He aquí otra publicación importante del nuevo año, aparecida en Dark Window Press. Cristaliza así en forma de libro la parte de la exposición “Nyth Grug” que tuvo lugar en el País de Gales el verano de 2015, y que llevaba por título “Dominio de Arcane 17” –previamente se publicó el volumen dedicado al “Dominio de Alicia”, aquí ya reseñado.
Han contribuido a las imágenes Patrick Lepetit, John Richardson, Michael Löwy, Wedgwood Steventon, Jean-Pierre Paraggio, Neil Coombs, Guy Ducornet, Guy Girard, Michel Remy, Pierre-André Sauvageot, Pedro Prata, Miguel de Carvalho, Seixas Peixoto, Desmond Morris, John Welson, Kathy Fox, Ody Saban, Beth Garon, Paul Garon, Jean-Claude Charbonel (a título póstumo, y recordado en un epígrafe inicial), Laurens Vancrevel, Gregg Simpson, Rik Lina, Mary Jacob y Krzysztof Fijalkowski; en la ilustración de portada, Guy Girard y John Welson presentan a Melusina en la Fuente. Predomina el collage y hay sobre todo colaboraciones, casi todas inspiradas en la obra de Breton. El resultado, en la pluralidad de su calidad imaginativa y poética, es deslumbrante.
La introducción, que apela a la “esperanza” en el “futuro” y señala la vigencia de una obra de Breton tan visionaria y revulsiva como discutida e incomprendida, es de John Richardson y John Welson. Hay buenos ensayos de Patrick Lepetit y David Nadeau, textos más breves de Guy Girard, Michael Löwy, John Richardson (una pieza eligiendo una palabra de cada página del libro) y Marie Pierre (quien presenta su graciosa colaboración con Richardson) y poemas de Richardson/Welson, Francine Samuel y Mary Jacob.
El texto de Desmond Morris, escrito a los 87 años, es despreciable: no solo resulta insignificante y no aporta nada, sino que acumula chismes y falacias contra Breton (entre las últimas, la de que los “surrealistas” que se quedaron en París lo acusaron de “cobarde” por haberse exiliado). O esto es demencia senil o yo me he equivocado siempre con este tipo. Por otra parte, es una vergüenza que una publicación surrealista canalice semejante porquería.
Pero exceptuado el inesperable texto macaco desnudo de Desmond Morris, esta es una publicación magnífica, que complementa óptimamente Alice, the looking glass threw, también editado por Dark Window Press.

John Welson, Pedro Prata, Miguel de Carvalho,
Rik Lina y Seixas Peixoto,
Siete flores convertidas en estrellas

Max Vincent, GSM, “Infosurr”, Lenin

Ávidos que estamos de pensamiento crítico verdaderamente lúcido e independiente, produce especial satisfacción la existencia de una página como esta de Max Vincent, en la que se encontrará un apartado dedicado al surrealismo, con ensayos de envergadura:

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Este enlace da cuenta de las actividades del Grupo Surrealista de Madrid a lo largo del período 2013-2016, actividades que han tenido casi todas un eco en este espacio:

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El nº 126 de Infosurr ofrece una excelente reseña del libro de cartas de Breton a Simone por Jean-Pierre Lassalle y notas sobre publicaciones a que no hemos aludido aquí. Entre estas, señalemos el n. 13 de The Oystercatcher (Laurens Vancrevel destaca los textos de Ron Sakolsky y Penelope Rosemont), el cuento filosófico de Jacques Abeille La grande danse de la réconciliation (que cierra su Cycle des contrées, iniciado en 1986) y dos cuadernos de la serie Lost and Found dedicados a Ted Joans (lost and found).

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No sabemos si por iniciativa de la editorial o de los tres editores, el ejemplar de André Breton’s Arcane 17, a lodestar for the 21 century viene acompañado, como celebración de otro 17, de un sello con la siniestra imagen “real-socialista” de Lenin-Cristo adoctrinando a los obreros-apóstoles en su santa “revolución” (los campesinos se daban por imposible y por ello serían masacrados a millones). Lamentablemente, mucho surrealismo sigue apegado al folklore “revolucionario” de los verdugos de Kronstadt, cuyo partido único liquidó a todo el resto de las fuerzas como mínimo tan revolucionarias como lo eran ellos en su origen. Si por aquí pasa la “esperanza” en el “futuro” de los surrealistas, que me guarden un huevo de la echadura.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Surrealismo y Argelia


El número 201-204 de la revista Algérie Littérature/Action, que tras muchos avatares ha llegado a mis manos con varios meses de retraso, merece destacarse especialmente, ya que supone el tratamiento muy amplio y serio de una materia importante en la historia política del surrealismo y también en la de su proyección internacional.
La primera parte, bellamente ilustrada, se consagra a Baya y se abre con el texto que escribió André Breton en 1947. Contiene una biografía, una entrevista de 1994 (Baya moriría en el 98), otra con Hamid Nacer-Khodia sobre Jean Sénac y ella, dos poemas dedicados por Sénac, textos sobre su obra y por último, firmado por Mohamed-Karim Assouane, el artículo “Baya y Henri-Cachin Kréa, dos argelinos en casa de André Breton”.
Este artículo nos conduce al apartado “Henri Kréa y los surrealistas”, que comienza con una retahíla de recuerdos por Jean-Jacques Lebel, algo soporífera, pero que incluye unas estupendas líneas sobre Éluard visto como “el menos intenso de los poetas surrealistas”, como un surrealista de “postura estetizante”, que Lebel opone con acierto tanto a Péret como a Artaud. Pese a las cálidas dedicatorias de Kréa a Breton (que yo cito en la segunda edición de Caleidoscopio surrealista), Lebel concluye afirmando que “en el fondo la proximidad de Kréa al surrealismo fue bastante episódica y frágil”. Alain Joubert completa el perfil de Kréa, de quien se reproducen luego su texto en Front Unique (“La revolución argelina o la victoria del espíritu”) y cuatro páginas de las Occultations que hizo con Erró en 1959.
En eco al encantamiento de Breton por Baya tenemos el que tuvo por la cantante Taos Amrouche. El texto de Marie Virolle se acompaña de una página inédita de azar objetivo bretoniano en la que el fundador del surrealismo nombra a Taos Amrouche, que luego es evocada por Aube Breton.
Entramos en el tramo político con “André Breton y los surrealistas: pensamiento/acción colonialista”, documentado de forma impecable. Está muy bien haber comenzado con un estudio sobre la intervención del surrealismo naciente en la cuestión de la guerra del Rif, ya que es el inicio de su constante y siempre virulenta postura anticolonialista. Alain Joubert es entrevistado a propósito del surrealismo y el colonialismo y luego, con Guy Ducornet (que se exilió a América), da cuenta de lo que suponía en la época el llamado “servicio militar”. Hay aquí la joya de una carta en clave hilarante que le envió Péret desde Francia.
La única sección endeble es la que se titula “Los pintores surrealistas y la revolución argelina”, ya que se enumeran en ella una serie de nombres de surrealistas accidentales, como Cesare Peverelli, o que ya no eran exponentes del movimiento surrealista, como André Masson. En uno de los textos, se consideran “pintores del movimiento surrealista” a muchos que nunca lo fueron, como Parré, Recalcati, Abidine, Arroyo o Kijno. El artículo de Fadila Yahou se dedica al Gran cuadro antifascista colectivo, “la obra más emblemática de la lucha anticolonialista”, realizada por Baj, Lebel, Dova, Crippa, Erró y Recalcati entre 1960 y 1961.
Por último, hay un capítulo sobre el surrealismo en la literatura de Argelia y del Magreb, centrado en las figuras de Habib Tengour y Kateb Yacine y en el libro ya clásico de Hédi Abdel-Jaouad Fugues de Barbarie, que tanta utilidad ha tenido para descubrir aventuras ignotas –me encontré con este libro de preciosa portada, donde aparece una Mona Lisa bellamente arabizada, al pasar accidentalmente por la librería Mona Lisait, en el viaje a París que hice en octubre de 2003.
Ha dirigido este número, de un modo que sorprende por su competencia, Marie Virolle, quien no merece sino felicitaciones por tan gran trabajo.

Baj, Crippa, Dova, Erró, Lebel y Recalcati,
El gran cuadro antifascista colectivo, 1960-61